Cronut, el híbrido de croissant y donut que causó furor

Se empezaron a vender en una pastelería del barrio de Soho en Nueva York y con velocidad su popularidad se extendió por todo USA y luego el mundo. Así empezó el híbrido entre el croissant y la dona.

La pastelería donde nacieron fué Dominique Ansel en Manhattan, y en las mañanas se formaban filas de clientes ansiosos por probar esta fugaz estrella de la repostería.

Los Cronuts estaban hechos de una masa especial de croissant, se les daba forma de donut, y luego de fermentada, se freía en aceite y se cubría de azúcar glaseada. Algunas veces se rellenaba de crema.

Dominique Ansel afirma que hizo más de 10 intentos para dar con la fórmula de la masa. Su estrategia fue venderlos en su local con sabores de acuerdo al mes.

Los creadores del Cronut -que patentaron su invención- recomiendan que se sirva a temperatura ambiente y se consuma de inmediato.

En su momento, debido a la alta demanda en la pastelería Dominique Ansel no permitían que se compraran más de 2 unidades por cliente y se vendían a $5 USD.

Así este producto desarrollado con creatividad y yuxtaposición de dos clásicos de la repostería nos demuestran que podemos sacar provecho de invenciones en nuestros propios puntos de venta. Lo importante es sacar el máximo de provecho, pues puede que sólo se queden una temporada en el corazón de tus comensales.

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